El retraso

Día 34

Es martes, llueve mucho, tengo un retraso de 1 día. Mi primer retraso, después de casi un año y medio.

Mis senos me avisaban desde hace 3 semanas que el período estaba por llegar, como solía ser en los últimos meses.

Me miré en el espejo una y otra vez, pero no veía nada distinto, ni color, ni tamaño.

El dolor se amenizó en la última semana, tampoco era algo permanente.

El sábado tuve la sensación que me venía, sin cólicos, solo la sensación, como una pesadez en el vientre.Nada.

El domingo, Día del Amigo, estaba segura que me venía, sin síntomas, pero por cábala.Me explico: Fui a un lugar dónde coincidentemente siempre que fui me estaba por venir, siempre tenía mis esperanzas, pero obviamente siempre me venía. Era el lugar. Nada de síntomas. Nada de nada.

Lunes. Mi último día para venir en fecha, dentro de este ciclo que perseguimos todas desde la menarca.Nada.

Por la noche, al limpiarme, flujo rosa clarito, me duró como una hora, y solo al limpiarme.

Es martes, llueve mucho, no tengo síntomas, pero ya no la espero.Siento que no va a venir, por más que contraditoriamente me voy convenciendo todo el tiempo que un retraso puede pasar, que puede ser el clima, algo que comí, algún remedio que tomé hace días, que a mí no me ha tocado, como todos los meses.

Sufro la duda, los miedos, la ansiedad sola, no quiero compartir con nadie por miedo a la frustración. Pienso que mientras la desilusión sea solo mía, pasará más rápido, y no deseo lo mismo a los que me rodean.

Lo más lindo, si llega a ser positivo, además del milagro de la vida, es que está mi mamá conmigo. Ella que vive a 30 horas de distancia y sueña con tener su primer nieto. Ella que la cual no sabría como contarselo de forma que no sea personalmente, pues me faltaría su mirada, su sonrisa, su abrazo, y sus lágrimas. Lloro al escribir eso, porque me lo imagino, en cada detalle.

Y a mi esposo, mi compañero, mi amigo, mi hermano, mi vida, se me llenaría el alma darle tal noticia, que todavía no sé cómo, pero sería justo, a 8 años desde que nos conocimos, y nos reconocimos como un amor para toda la vida.

 

***Agrego que minutos después de escribir este post, me vino.

Sigue la espera 🙂

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Imagen subliminar

No sé porqué, en toda esta semana esta imagen estuvo ahí en el costado derecho de Facebook y siempre le pegué el ojo como si fuera un test de embarazo positivo.

tchan tchan tchan tchan

imagem.face

Será porque se me acerca el período y siempre siempre mi cerebro me traiciona.

A esperar…

El tercer mundial

Juan y yo nos conocimos, personalmente, una semana después de que terminara el mundial del 2006, el cuál lo ganó Italia.

Creo que la mayoría ya sabe que entre argentinos y brasileños hay muy buena onda, y hasta diría que una “atracción fatal”, pero siempre que no se toque en el tema fútbol. Podemos compartir todo: las playas, las mujeres, los hombres, la nieve, el sol, los idiomas,los chistes, pero con la pelota no se juega, o mejor, se juega a muerte. Pero bueno, sobrevivimos, y hasta entonces no nos volvimos a enfrentar en un mundial de fútbol.

Nos casamos en un año de mundial también, el de 2010, vencido por España. Sufrimos una vez más, pero él más que yo, claro.

Este año tuvo la oportunidad de realizar un sueño: ir a ver un partido de Argentina en Belo Horizonte, con Irán. Yo, como buena esposa y gracias a una promo de pasaje, lo acompañé, y hasta grité el ansiado gol de Messi en los últimos minutos en un hotel rodeada de iraníes porque la señorita acá no tenía entrada.

Más que por coincidencia que nuestra vida fue marcada por acontecimientos especiales a cada cuatro años, como la copa, todo esa historia es para mencionar que, el año pasado cuando empezamos la “espera por la dulce espera”, mi señor marido y su mejor amigo (que también están buscando el primogénito) dijeron que todo bien con la llegada de un bebé, pero que no fuera en el mundial.

Evidentemente escucharon sus preces, y ambas no sentimos ni el olor a embarazo.

A ver como termina el tercer mundial, y a esperar la sorpresa del tercer cuatrienal 😉

brasil x argentina

 

La Mudanza

Cuando llegué a Buenos Aires cargaba 1 valija y 1 mochila, con practicamente toda mi ropa, zapatos y objetos que consideraba importante para arrancar una nueva vida acá. Como me quedaría hospedada en lo de ahora mi marido y sus papás, me ahorraría un par de muebles, ropa blanca y artículos “gourmet” para cumplir el sueño americano de tener una casa, por lo menos en principio.

mudanza

Hace casi 4 años, nos decidimos casarnos. Nos decidimos y punto, porque realmente no hubo ningún pedido formal, cena romántica y paisaje de fondo para ambientar el deseo. Pensando bien, puede que lo haya obligado un poco, ja. Pero me explico. Ya me parecía demasiada molestia estar en lo de sus papás en todos esos años, que además de tener al hijo, este venía con una “agregada”. No que no nos lleváramos bien, al contrario, demasiado bien, son como los abuelos que no tuve, pero ya quería tener mi “propio” espacio y no lo quería hacerlo con Juan si no fuera de la manera formal: casándonos. OJo, todo el respeto de mi parte a los que lo hacen, pero iba en contra de MIS principios, no los de él o de la sociedad, y él ya lo sabía antes mismo de que me viniera para acá.

Bueno, nos casamos y nos mudamos, a nuestro primero hogar en baires. No fue tan fácil, porque queríamos algo por el barrio, que fuera bueno, bonito y barato, las bbb’s perfectas. Al final, buscando por internet encontré una cocina, sí, una cocina porque fue la foto que me hechizó del departamento. Lo fuimos a conocer y realmente era hermosa. El departamento era resencillo, pero cómodo para los dos: Interno pero con luz, con un montón de placares, y todos los ambientes con ventana, siendo ellos una pieza, un living, una cocina y un baño en aproximadamente 40m2. Mis suegros estaban chochos porque quedaba a la vuelta, y creo que mi marido como no me conocía mucho como cocinera quería garantizar su supervivencia con la buena comida de mamá.

Todo lo que teníamos, sacando los muebles que fueron llegando según los comprábamos con los regalos de casamiento, fueron heredados. Con el tiempo, imaginen como se fueron llenando todos esos armarios que mencionaba. Nos dimos cuenta en el día de la mudanza.

La mudanza

En marzo, a 6 meses de renovar el contrato, la dueña nos avisa que este año no lo haría porque lo necesitaba para ella, para venir a vivir. Enfin, estábamos obligados a mudarnos o a volver a vivir con mis suegros.

Optamos por volver a alquilar, pero ahora con otras prioridades ya que teníamos a Morita y el deseo de concebir. Necesitábamos un ambiente más, y preferentemente con balcón, o cualquier espacio sin paredes principalmente para la integrante perruna. Lo difícil era encontrar el bbb y que encima aceptaran nuestra mascota. Misión casi imposible.

Pero lo encontramos, o nos encontraron, lo sabrá el destino. Nuevamente encontrado por internet, nos fuimos a uno más grande, con balconcito y también patiecito (mascotas súper agradecen). Tenemos sol y también mucho ruido, tenemos más espacio y ganamos una escalera, ya que no tiene ascensor. Nos fuimos ahora, a 5 cuadras de la familia y estamos felices, muy felices, porque estemos dónde estemos este será nuestro hogar, nuestro espacio, hasta que el contrato nos separe.

La playa a solas

Este fin de semana pudimos disfrutar de 4 días libres seguidos por el feriado de carnaval y nosotros decidimos aprovecharlo viajando, ya que para la escuela de samba no estamos muy bien entrenados y todavía nos falta mucho para el diploma de fiesteros.

Acá en Argentina tenemos que aprovechar muy bien los feriados cuando podemos ya que, incomprensiblemente de mi parte, las vacaciones de tan solo 2 semanitas no son suficientes (sí, venimos mal acostumbrados con un mes de Brasil!).Así que el destino elegido fue…tchan tchan ra ran (tambores): Mar del Plata, para disfrutar en pareja lo poco que nos queda de veranito.

Igual, no me imaginaba que necesitaríamos toda una logística para dejar a Morita en buenas manos, o enfín, para dejar a Morita. Nadie de la familia admitió su “parentesco” con la negrita, y los motivos para no aceptarla en sus hogares (sin perro) fueron varios. No los juzgo por eso, pero después de tantas excusas, han…motivos, argumentos, nuestra princesita parecía tener un perfil más parecido al de demonio de tasmania que de una dulce cocker orejona y bueno, evidentemente, muy mimada por sus padres. Al final, una pareja amiga muy cercana, que también tiene una perrita hermosa, muy bondadosamente se apiadó de nosotros y nos cuidó la negrita como si fuera suya.

En la playa, pudimos recorrer el mar y la ciudad gracias a los días preciosos que nos tocaron. Pero esta vez, más allá de caminar en la orilla y tomar sol en la arena, en vez de cerrar los ojos observaba la gente a mi alrededor: Qué felices son todos en la playa! Que lindo ver a los chiquitos tocando el mar por primera vez, corriendo con sus pequeñas pernitas e intentando agarrar las olas con las manos.También estaban las mamás con bebés chiquititos, que se quedaban solo en la sombra y no más de un par de horas. Obviamente también estaban los que gritaban, que se perdían, que se peleaban por la arena, por la comida, por ser hermanos.El que vendía, el que compraba, el que jugaba, el que leía, el que dormía. Los que tomaban mate y se reían, los que discutían la pontuación del fútbol argentino.Todos tan mezclados, compartiendo un único lugar, y disfrutando a su manera, con respeto y alegría.

Y nosotros allí, tan libres, sin horarios, sin restricciones, solo nuestros (pero también con la cabeza en Morita, claro).

Sé que un día vamos a disfrutar la playa y muchas otras cosas en familia, lo que es un deseo, no un veredicto. Pero por ahora, solo observo, y puedo cerrar los ojos, viviendo este momento, ni mejor ni peor, simplemente, a solas…único.

*La fotito no es mía, es de internet 😉

Feliz 2014 a todos! Ya que en Brasil el año solo empieza después de carnaval 🙂

Qué esperar cuando estás esperando

De casualidad haciendo zapping ayer a la noche, caí en esa película con Jennifer Lopez, Cameron Diaz y Rodrigo Santoro, un actor muy conocido en Brasil. Los actores me convencieron a mirarla por unos segundos hasta que listo, me enganché. Es la típica comedia-romántica-díadelluviaconpochoclos, pero me gustó y creo que merece la pena dejarla registrada.

La peli es la adaptación del libro y hace un pantallazo de las parejas desde cuando descubren que van a ser padres hasta los nacimientos, y detalle, todos primerizos. Pues encontramos:

  • La pareja que recibe su milagro después de 2 años de búsqueda. La que lo recibe sin estar buscando. La que lo recibe cuando calculado. La que lo recibe después de una única noche. La que después de muchos intentos y tratamientos, no lo recibe, y deciden adoptar.
  • Las ecografías con la descubierta del sexo, sin ella, y sin querer saberlo.Ah! Y la de los mellizos.
  • La embarazada que sufre tooodos los síntomas y que, consecuentemente sufre el embarazo. La que se mantiene esbelta y que parece pasar por un estado mágico, donde todo es lindo y perfecto. La que quiere y cree que puede seguir haciendo de todo hasta el último segundo.La que lo pierde después de una hemorragia.
  • Los nacimientos con parto normal, con y sin la epidural. El que debería ser normal pero en último momento lo pasan a cesarea. La adopción concretada.
  • Lo mejor: el Club de Padres, que hacen sus encuentros “secretos” en la plaza juntamente con sus bebés y comparten sus experiencias y desahogos, y sus accidentes, claro. Sí, la película los deja un poco mal parados, pero seguramente hay excepciones.

 

Así que a ver cuál personaje un día me tocará a mí 😉